Las empresas están cambiando. El horario europeo se impone a las jornadas partidas tan tradicionales hasta ahora. Esto conlleva comer en la oficina o fuera de casa casi todos los días. Sin embargo, llevarse el almuerzo de casa en un plato único no es impedimento para seguir una dieta saludable.
Cada vez es más habitual, por las distancias al puesto de trabajo o la jornada laboral intensiva, que las personas se queden a comer en la oficina. Una imagen tan tradicional en Nueva York como la de los ejecutivos comiendo en Central Park con su tartera, se está haciendo extensible a los países europeos.
Salir a comer, y si el clima te lo permite, hacerlo al aire libre, te permitirá desconectar del trabajo, darte un respiro dentro de la jornada laboral, combatir el sedentarismo, y además, te resultará más barato y más sano que comer en un restaurante.
Pero para no caer en el aburrimiento y los malos hábitos alimentarios es muy importante organizarse, ser original y reservar un tiempo para planificar los menús. De esta manera, te será más fácil mantener una dieta equilibrada y comprobar si tomas cada día todos los nutrientes que necesitas. Puedes cocinar sólo una vez por semana, y después congelar lo que puedas. De esta manera, comer bien, tampoco te ocupará mucho tiempo. (más…)